©Ander Ibarra EurOst D.O., 2021


 

Las patologías de la esfera otorrinolaringológica (en adelante, ORL), es decir: oído, nariz y garganta, tienen una alta prevalencia en la población infantil [i]. En un estudio hospitalario realizado en el año 2000 con 2.800 urgencias pediátricas [ii] se concluyó que los principales motivos de consulta son la fiebre (42,7%) y los síntomas catarrales (18,9%) y los diagnósticos más frecuentes fueron amigdalitis/foco ORL (21,7%) y catarro de vías respiratorias altas (15,9%). En las consultas de osteopatía lógicamente nos ocurrirá lo mismo con los pacientes pediátricos [iii]

Entre las patologías ORL podemos destacar la amigdalitis o hipertrofia amigdalina, la adenoiditis o hipertrofia adenoidea, la otitis externa y la otitis media. La incidencia de dichas patologías tiene una influencia directa con las etapas de crecimiento de la cara, cuyo crecimiento vertical tardío influye en los espacios huecos de que dispone, como vemos en las siguientes imágenes:

 

Cavidades nasales y bucales

Fig. 1 – Faringe del adulto (Mayo Foundation)

 

Faringe infantil

Fig. 2 – Faringe del niño (TheRepiratorySystem. P.C. Rimensberger (ed.), Pediatric and Neonatal MechanicalVentilation, DO 10.1007/978-3-642-01219-8_4)

 

La menor presencia de espacios huecos, unida a la mayor actividad de un sistema inmune en maduración (el tamaño de las adenoides crece hasta los cinco años, después disminuye) propicia que tengamos una mayor facilidad para desarrollar amigdalitis y adenoiditis en esta etapa.

Por otra parte, el crecimiento vertical más tardío significa que las trompas de Eustaquio (que drenan el contenido del oído medio hacia la nasofaringe) serán más horizontales en esta etapa. Esta mayor horizontalidad unida al menor tamaño del espacio donde hay que drenar favorece la aparición de otitis medias (ver Fig. 3)

Trompa de Eustaquio en bebés y adultos

Fig. 3 – Trompa de Eustaquio en bebé y adulto (Adam Anatomy)

 

 

¿Qué podemos hacer desde la osteopatía para ayudar?

 

Desde la osteopatía utilizaremos nuestras herramientas (una anamnesis concienzuda, una valoración clínica completa y un análisis biomecánico somero) que nos permita identificar la mejor manera de reforzar los mecanismos fisiológicos de nuestro paciente. Esto significa que en algunos casos necesitaremos una liberación osteoarticular (por ejemplo, por disfunción de un temporal), en otros una acción sobre los tejidos musculares y fasciales (como rebajar la tensión de la musculatura prefaríngea) y en nuestro siguiente paciente sobre el orificio superior del tórax para permitir que las estructuras de drenaje de cabeza y cuello puedan funcionar mejor. Lo que permite saber qué debemos hacer es la anamnesis, una buena exploración y un buen diagnóstico de exclusión.

En este otro artículo de nuestro blog tenéis más información relacionada con el oído, articulación temporomandibular y región cervical: https://clinicaigon.com/implicaciones-de-la-boca-y-cervicales-en-patologias-como-vertigos-mareos-acufenos-cefaleas-bruxismo-y-otros/

 

BIBLIOGRAFÍA


[i] Dr. Kenio Cavour, apuntes FOD 2020

[ii]G.Fernández Cano, G.Martín Carballo, 2000 – Urgencias pediátricas atendidas en una consulta de atención primaria (II): estudio epidemiológico. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S021265670078615X

[iii]Aitor Asensio D.O., apuntes FOD 2020